Saltar al contenido
MadridEnCarta

Cartas digitales para bares · Madrid

Tu carta cambia. El QR no.

La carta de tu bar se queda vieja porque volver a la imprenta cuesta dinero y semanas, y acaba con el precio corregido a boli. Te montamos la digital: cambias un precio y ya está, con el mismo QR pegado en la mesa. En una semana, precio cerrado y sin permanencia.

Una semana
desde que tenemos tu carta
1 por mesa
QR de vinilo, incluidos
Ninguna
vez que vuelves a la imprenta

El problema, en dos fotos

Cambiar un precio son unas 42 hojas a la imprenta.

Las siete páginas plastificadas de la carta de Restaurante Mavi Kebap, abiertas en abanico: bocadillos, barbacoa en dos hojas, platos en dos hojas, raciones y desayunos
Antes. La carta de Restaurante Mavi Kebap son siete páginas plastificadas —bocadillos, barbacoa, platos, raciones y desayunos— metidas en una carpeta. Y con una carpeta no se sirve: en un local de ese tamaño andarán por media docena, para no ir pasándola de mesa en mesa. Echa la cuenta con las tuyas: siete por seis salen unas 42 hojas a rehacer cada vez que sube un precio o entra un plato, más el diseño y los días de espera. Y encima de la mesa, un librito que ocupa el sitio de un plato.
Esquina de una mesa de la terraza de Restaurante Mavi Kebap con el vinilo verde de la carta digital pegado: el nombre Mavi, el QR y «Carta digital por MadridEnCarta»
Después. Así queda en su mesa. Un precio se cambia una vez y lo ven todas las mesas a la vez: cero hojas, cero carpetas y, encima de la mesa, un adhesivo del tamaño de un posavasos. Y el QR sigue siendo exactamente el mismo. Abre su carta y míralo tú →

Qué te montamos

Lo que un bar necesita. Ni una cosa más.

01

La carta en el móvil

Un QR de vinilo por cada mesa y otro para el escaparate; y con Bar al día, dos expositores para la barra: uno con la carta y otro con el QR de reseñas. Carta en español e inglés —o en el idioma que prefieras—, alérgenos plato por plato como exige el reglamento y, si tienes menú del día, tu cliente lo ve los días que está. Se abre en el navegador: tu cliente no instala nada.

La primera carta te la montamos nosotros y queda funcionando. A partir de ahí la cambias tú desde el panel, cuando quieras y sin límite: va en los dos planes.

02

Tu ficha de Google

Fotos, horarios, categorías bien puestas y la carta enlazada. Es donde te busca todo el mundo antes de entrar.

Y que Google la encuentre. Tu bar tiene su propia página con sus platos dentro, escrita para que Google la lea. No un PDF colgado que no lee nadie.

03

Tus platos, con foto

Cada plato con su foto, hecha para verse en un móvil y no en un folleto. Es la diferencia entre leer «ración de bravas» y verla.

Con Bar al día vamos y las hacemos nosotros. Una sesión en tu cocina, y las mismas fotos te valen para la carta, para Google y para lo que se imprime.

04

La caja, antes de que te llamen

La ley de facturación tiene fecha, y el comercial de turno la usa de argumento. Antes de que firmes nada con él, te aclaramos qué te aplica y para cuándo.

Y si hay que cambiarla, te la dejamos funcionando. Programa, instalación y pruebas, nos encargamos nosotros. Primero sabes qué falta y qué cuesta; luego decides. Va aparte de la cuota.

Y esto es lo que te dejamos puesto

Te lo imprimimos, lo montamos y lo pegamos nosotros. Aquí van a escala, unas contra otras. El vinilo de cada mesa y el cartel del escaparate van en los dos planes; los dos expositores de barra —la carta y las reseñas— entran con Bar al día.

  • Cartel A4 para el escaparate de Restaurante Mavi Kebap, en verde y crema, con el QR de la carta

    El escaparate

    A4 · 210 × 297 mm

  • Expositor de barra de 100 por 150 milímetros con el QR de reseñas de Google de Restaurante Mavi Kebap, con aro de colores y zona NFC

    Las reseñas

    100 × 150 mm · con NFC

  • Expositor de barra de 90 por 135 milímetros con el QR de la carta de Restaurante Mavi Kebap

    La barra

    90 × 135 mm

  • Vinilo cuadrado de 80 milímetros para la mesa, con el QR de la carta de Restaurante Mavi Kebap

    Cada mesa

    Vinilo · 80 × 80 mm

Son las de Restaurante Mavi Kebap, con sus colores y su nombre dentro del código. Las de tu bar van con los tuyos.

Bares con MadridEnCarta

Esto ya está funcionando en Madrid.

Interior de Restaurante Mavi Kebap

Restaurante Mavi Kebap

Centro · Madrid

Su carta entera, con 122 platos en 13 apartados, en español y en inglés, con los alérgenos de cada uno y su foto.

Abre su carta y míralo tú →

Precios cerrados

Sin «depende».

Un precio para todos · IVA incluido

MadridEnCarta se hizo para un problema y para nada más: que a un bar de barrio cambiar un precio no le cueste una tirada de imprenta. No es una plataforma con veinte módulos que no vas a usar; es la carta, el QR y salir en Google.

El mismo precio para todos, sin ofertas de entrada que caducan ni letra pequeña que aparece en el mes trece. Y si eliges la cuota, baja cada año: lo que cambia con el tiempo baja, nunca sube. Con el IVA dentro, y sin permanencia.

Pagas una vez

La carta, en propiedad

350 € y ya está

175 € al firmar y 175 € cuando esté en tus mesas

  • Carta digital con QR: en el móvil del cliente, sin apps ni descargas
  • Panel de control: cambias precios y platos tú, cuando quieras, sin límite
  • Un QR de vinilo para cada una de tus mesas
  • Ficha de Google, con tus fotos nuevas y tu carta dentro
  • Fotos de tus platos generadas por IA
  • En español y en inglés, con los 14 alérgenos
  • Marcas un plato agotado y desaparece de la carta al momento
  • Botón de pedir a domicilio: Glovo, Uber Eats, Just Eat o tu WhatsApp
  • Visitas y platos más vistos: quién abre tu carta y qué mira

Lista en una semana desde que nos das tu carta y tus datos

Quiero la carta en propiedad

El que recomendamos

Bar al día

35 € al mes

+ 50 € de alta, un solo pago

  • Y tu cuota baja cada año
  • 1.er año35 €
  • 2.º año26,25 €
  • 3.er año y siguientes20 €
  • Todo lo de «La carta, en propiedad»
  • Sesión de fotos profesional de cada plato, con cámara y renovada cada año
  • Expositor de barra con el QR de la carta
  • Expositor de barra con el QR de reseñas de Google
  • QR de vinilo para el escaparate
  • Gestión dedicada de tu ficha de Google
  • Sistema de reservas desde tu propia carta
  • Gestión de tus redes sociales
  • Revisión de la caja registradora para Verifactu
  • Chat con IA que le recomienda platos a tu cliente (en desarrollo)

Lista en una semana, con la sesión de fotos dentro

Quiero Bar al día

Los precios llevan el IVA incluido. El alta se cobra al contratar y la cuota mensual no empieza hasta el día que tu carta está publicada y funcionando en tu negocio. En el pago único, la mitad al firmar y la mitad cuando está en tus mesas. La revisión de la caja va dentro de Bar al día; suelta, se presupuesta.

¿Y si necesitas algo que no está? Con cualquiera de los dos puedes pedir funcionalidades nuevas en cualquier momento. Se planifican las horas, te decimos lo que suma y decides tú: 20 €/hora. Cambiar tu carta no es eso: eso lo haces tú desde el panel, gratis y sin límite.

Cómo va

Nos vemos una vez. El resto lo hacemos nosotros.

Una visita, y con eso tenemos. Lo que te cuesta a ti es un café en tu propia barra: ni formularios que rellenar, ni tardes delante del ordenador. A partir de ahí, tú solo revisas y das el visto bueno.

El equipo de MadridEnCarta

Los que vamos a tu bar

Somos un equipo pequeño, y trabajamos así a propósito: no hay centralita ni número de expediente. Quien va a tu bar es quien te monta la carta y quien te coge el teléfono después.

  1. 1

    Quedamos en tu bar. Nos enseñas la carta, hablamos de lo que necesitas y nos llevamos lo que hace falta: la carta, tus datos y el acceso a tu ficha de Google.

  2. 2

    La montamos y la repasamos juntos. Los precios y los alérgenos los confirmas tú.

  3. 3

    Te llevamos los QR impresos y lo dejamos funcionando. Una semana desde que nos das tu carta y tus datos, con la sesión de fotos dentro si vas con Bar al día.

  4. Escríbenos y quedamos

La caja registradora

Antes de que te llamen para venderte una caja nueva, te decimos si te hace falta.

Miramos qué programa de facturación usas y en qué versión, y te lo damos por escrito: qué te aplica, para cuándo y, si hay que cambiar algo, cuánto cuesta. Sin tocar nada y sin que dejes de dar servicio ni un minuto. La revisión entra en los dos planes. Cambiar la caja, si hace falta, es un trabajo aparte y se presupuesta antes de empezar.

Las fechas y la letra pequeña

Los negocios que facturan con un programa informático tienen que asegurarse de que esté adaptado a los requisitos legales. Hay dos formas válidas de cumplir —VERI*FACTU, que remite los registros, y la modalidad sin remisión, con más requisitos de conservación—, y el plazo depende de cómo tributes: el 1 de enero de 2027 si tu bar es una sociedad y paga el Impuesto sobre Sociedades, y el 1 de julio de 2027 si eres autónomo, que es lo habitual en un bar de barrio.

Si hay que cambiar la caja, nos encargamos del programa, la instalación y las pruebas, y lo ves cerrado y por escrito antes de empezar: nunca hay una factura que no hayas visto venir. Y si la tuya ya cumple, te lo decimos y no hay nada que hacer.

No somos tu asesor fiscal ni te llevamos los impuestos: eso es cosa suya y lo sigue siendo. De lo que nos ocupamos es de la caja.

Que le echemos un ojo a tu caja

Lo que siempre nos preguntan

Dudas, antes de que las tengas.

¿Mi cliente tiene que instalarse algo?

No. Apunta con la cámara del móvil al QR y la carta se abre en el navegador, como cualquier página. Ni aplicación, ni registro, ni dar su correo.

¿Hay que cambiar los QR cuando cambio la carta?

No, y es lo importante de todo esto. El QR es siempre el mismo; lo que cambia es lo que hay detrás. Por eso se pueden pegar en vinilo y olvidarse de ellos.

Ya tengo un PDF con un QR. ¿Para qué esto?

Un PDF hay que ampliarlo con dos dedos, no se puede filtrar por lo que no puedes comer y Google no lo lee. Esto es una carta hecha para un móvil, con su buscador, sus alérgenos y su página propia en Google.

¿Tengo que quitar la carta de papel?

No. Muchos bares tienen las dos. Lo que se acaba es reimprimirla cada vez que sube un precio o se cae un plato. Y tener las dos ayuda: el reglamento pide que el cliente pueda consultar los platos y sus alérgenos por otra vía además de la carta, sea la digital o la de papel.

¿Quién cambia los precios?

Tú, desde el panel y cuando quieras —precios, diseño, platos que entran o platos que quitas—, sin coste y sin límite. El panel va en los dos planes. La primera carta te la montamos nosotros y queda funcionando; solo se factura por horas, a 20 €/hora, una funcionalidad nueva que tu plan no traiga.

¿Y si mi carta casi no cambia?

Entonces no te hace falta la cuota: paga la carta una vez y es tuya. Mírala por otra cosa —la carta en inglés, los alérgenos en regla o aparecer en Google—, y si no, te lo decimos nosotros mismos y tan amigos.

¿Y si quiero dejarlo?

Sin permanencia: nos lo dices y se acaba la cuota. No hay que avisar con meses ni firmar un año. Se quita la carta de internet, se desenlaza de tu ficha de Google y los QR dejan de llevar a ningún sitio.

Te lo enseñamos funcionando y decides.

Escríbenos por WhatsApp y te enseñamos una carta funcionando desde tu propio móvil. Diez minutos, sin compromiso. Y si la montamos y no te encaja, nos lo dices durante la primera semana y no te damos más la lata.

Te la enseñamos en 10 min