Documentos legales
Política de privacidad
Qué datos se tratan, de quién, para qué, dónde se guardan, cuánto duran y qué puedes exigir sobre ellos.
1. Quién responde de tus datos
- Responsable
- David Emanuel Pricop (MadridEnCarta · DNPricop)
- NIF
- Y3458174T
- Contacto
- pricop.site@gmail.com
El domicilio y el resto de datos identificativos están en el aviso legal. No hay delegado de protección de datos designado, porque la actividad no está entre las que lo exigen.
2. Cinco situaciones distintas
Quien llega aquí puede estar en una de cinco, y en cada una se trata algo diferente —o nada.
a) Escaneas el QR de una mesa y miras la carta
No se recoge ningún dato personal. No hay cuenta, ni formulario, ni cookies de seguimiento. Del lado del servidor solo se incrementan contadores agregados por día, que es lo que después se le cuenta al bar: cuánta gente miró la carta y en qué idioma, qué apartados abrió, cuántas veces se abrió la ficha de cada plato, cuántas veces se apuntó cada uno para pedirlo y qué filtros de alérgenos se usaron. Son cifras sumadas de todo el mundo: no se guarda qué hizo cada persona ni en qué orden.
No se guarda tu dirección IP, ni el modelo de tu dispositivo, ni un identificador que permita reconocerte en otra visita. Para no contarte dos veces en la misma sesión, tu navegador genera un número aleatorio que vive hasta que cierras la pestaña; en el servidor se borra a los tres días. El detalle está en la política de cookies.
b) Reservas mesa desde la carta de un bar
Algunos bares dejan coger mesa desde su propia carta. Si lo haces, se tratan los datos que escribes en el formulario: nombre, correo, teléfono, el número de comensales, el día y la hora, y lo que pongas en la nota. Son los mínimos para guardarte la mesa y poder avisarte si pasa algo.
- Quién responde: el bar. Es él quien decide que acepta reservas y quien usa tus datos para sentarte. MadridEnCarta se limita a poner el sistema, y respecto de esos datos actúa como encargado del tratamiento por cuenta del bar.
- Para qué: guardarte la mesa, mandarte el resguardo con el código y el enlace para verla o cancelarla, recordártela la víspera y avisar al bar de que vas.
- Base jurídica: la ejecución del contrato que pides al reservar (artículo 6.1.b del RGPD).
- Cuánto: treinta días desde el día de la reserva, y entonces la reserva se borra sola, entera. El enlace del correo deja de funcionar antes: dos días después de tu reserva.
- Quién lo ve: el bar donde reservaste, y nadie más. Ningún otro negocio de la plataforma puede leer tus datos, y la propia base de datos lo impide.
El correo del resguardo lo envía Brevo por cuenta del bar. No se te pide crear ninguna cuenta ni ninguna contraseña: el enlace que recibes es la única llave, y por eso conviene no reenviarlo.
Si el bar tiene permiso para ello, el formulario incluye una casilla —apagada, y marcarla es cosa tuya— para que ese bar pueda escribirte con sus ofertas. Si no la marcas no recibes nada más que los correos de tu reserva. El apartado siguiente lo explica.
c) Preguntas por el servicio
Si escribes por WhatsApp o por correo se tratan los datos que aportes: nombre, teléfono, correo y lo que cuentes sobre tu negocio.
- Para qué: atender tu consulta y prepararte un presupuesto.
- Base jurídica: la aplicación de medidas precontractuales a petición tuya (artículo 6.1.b del RGPD).
- Cuánto: seis meses desde el último contacto, si no llegamos a contratar.
d) Tu negocio contrata el servicio
Se tratan los datos necesarios para prestarlo y facturarlo:
- Datos de contacto del titular del negocio: nombre, teléfono y correo.
- Datos de la cuenta de acceso al panel: el correo y el nombre que devuelve Google al identificarse.
- Datos de facturación y estado del cobro. Los pagos los procesa Stripe: aquí no se guardan números de tarjeta ni datos bancarios, solo identificadores opacos de Stripe y si el recibo está al corriente.
- Base jurídica: la ejecución del contrato, y para las facturas el cumplimiento de obligaciones legales (artículos 6.1.b y 6.1.c del RGPD).
- Cuánto: mientras dure el servicio y sesenta días después, por si el negocio decide volver. Pasados esos sesenta días se borra todo. Las facturas se conservan cuatro años, como exige la normativa fiscal.
e) Juegas al juego de un bar y ganas un premio
Algunos bares ponen en su carta un juego: quien bate el récord de la semana se lleva lo que ese bar haya decidido. El juego está en game.madridencarta.es, y es la única parte de todo esto donde el responsable es MadridEnCarta y no el bar. El bar elige el premio y lo entrega; de esa entrega responde él.
Se puede jugar sin identificarse, y entonces no se trata ningún dato que te identifique: la partida se guarda sin dueño y se borra sola a las veinticuatro horas. Solo si quieres que cuente para la clasificación o que te lleves el premio entras con tu cuenta de Google, y ahí sí:
- Qué se trata: tu nombre de pila y la inicial del apellido —«Lucía M.»—, tu foto de Google, tu dirección de correo, tus partidas con su puntuación y sus jugadas, y los premios que hayas ganado. Se guardan además un identificador aleatorio del dispositivo y una huella de tu dirección IP: la IP en claro no se guarda nunca.
- Para qué: llevar el récord y la clasificación de cada bar, decidir quién gana, avisarte por correo cuando ganas y que el camarero pueda comprobar el premio al dártelo. El identificador del dispositivo y la huella de la IP están solo para que el mismo móvil no gane el mismo premio varias veces.
- Base jurídica: la ejecución de las bases del juego, que aceptas al guardar la partida (artículo 6.1.b del RGPD). Para lo que evita las trampas, el interés legítimo en que el premio de un bar no se lo lleve un programa (artículo 6.1.f).
- Qué ve el bar: tu nombre y tu foto, y nunca tu correo. Los ve en la clasificación de su juego y al canjear tu premio, que es como sabe que quien está delante es quien ganó. Ningún otro bar ve nada tuyo.
- Cuánto: la partida que no guardas, veinticuatro horas. El detalle de las jugadas, treinta días —noventa si esa partida quedó en revisión—. Los premios, doce meses desde que se canjean o caducan. Tu cuenta de jugador, doce meses desde la última vez que jugaste.
Se puede borrar todo desde el propio juego, sin escribir a nadie: se borran tus partidas, tus premios sin canjear y tu cuenta entera. Si esa misma cuenta de Google es además la de un negocio con panel, se borra solo lo del juego, para no llevarse por delante el negocio.
El identificador del dispositivo vive en el almacenamiento de tu navegador, en la web del juego y no en la carta. Está explicado en la política de cookies. Jugar no requiere cuenta; entrar con Google es una decisión tuya en el momento de guardar la partida.
3. No se usan tus datos para venderte nada
Los datos de contacto se usan únicamente para hablar del servicio contratado o de la consulta que hiciste. MadridEnCarta no envía boletines, ni promociones, ni comunicaciones comerciales de ningún tipo, y no cede ni vende datos a terceros.
Hay una sola excepción, y es del bar: si reservaste mesa y marcaste la casilla de las ofertas, ese bar —no MadridEnCarta— puede escribirte sobre las suyas. Es un consentimiento tuyo, expreso y separado de la reserva (artículo 21 de la LSSI): la casilla viene apagada, reservar no exige marcarla, y solo aparece en los bares que tienen ese permiso concedido. Puedes retirarlo cuando quieras, desde cualquiera de esos correos o escribiendo al bar.
Los correos de tu propia reserva —el resguardo, el recordatorio y el acuse de cancelación— no son publicidad y se mandan aunque no marques nada: son parte del servicio que pediste.
4. Quién más ve estos datos
Ninguna persona además del responsable. No hay empleados, ni comerciales, ni gestoría con acceso a la plataforma.
Sí intervienen los proveedores que hacen funcionar el servicio:
- Supabase
- Base de datos y almacenamiento. Servidores en Fráncfort, Alemania (Unión Europea).
- Google (Firebase Hosting)
- Alojamiento de las páginas web y de las cartas.
- Google (identificación)
- El acceso al panel se hace con cuenta de Google, y también con ella se guarda una partida del juego.
- Cloudflare (Pages)
- Alojamiento de la web del juego, game.madridencarta.es. Empresa estadounidense, con red en la Unión Europea.
- Stripe
- Cobro del alta y de las cuotas mensuales.
- Brevo
- Envío de los correos de las reservas. Empresa francesa, servidores en la Unión Europea.
- Alibaba Cloud (Model Studio)
- Las funciones de inteligencia artificial del panel: leer una carta en papel, proponer alérgenos y traducir la carta al inglés. Servidores en Singapur. Solo recibe el contenido de la carta —nombres de platos, descripciones, precios y las imágenes que se suban para leerla—, nunca datos de clientes ni de reservas.
Las copias de seguridad se guardan en un servidor propio situado en España y en un soporte físico bajo control del responsable.
Los datos se alojan en la Unión Europea. Algunos de estos proveedores forman parte de grupos con sede en Estados Unidos y pueden acceder a ellos desde allí para dar soporte, amparándose en el marco de adecuación entre la Unión Europea y Estados Unidos y en cláusulas contractuales tipo. Con todos ellos existe el contrato de encargo de tratamiento que exige el artículo 28 del RGPD.
La excepción es Alibaba Cloud, que está en Singapur: ahí no viajan datos personales, solo el contenido de la carta del negocio, que no identifica a nadie. Por eso no es un encargado del tratamiento sino un proveedor tecnológico, y se nombra aquí por transparencia y no porque el RGPD obligue a ponerlo en esta lista. Al subir una imagen para que el sistema la lea, el negocio debe asegurarse de que no contiene datos personales: es una foto de su carta, no un documento con nombres. Qué hace cada función está en el punto 12 de las condiciones.
5. Los datos que son del bar, no míos
Cuando un negocio invita a un encargado a su panel, o publica en su carta datos de su establecimiento, esos datos son suyos: el negocio decide qué se publica y quién entra. Respecto de ellos, MadridEnCarta actúa como encargado del tratamiento, y las obligaciones del artículo 28 del RGPD forman parte del contrato firmado con cada negocio.
Las reservas son el caso más claro. Quien decide aceptarlas, con cuántas plazas y qué hacer con ellas es el bar; los datos de quien reserva son suyos. MadridEnCarta los guarda, manda los correos y los borra a los treinta días siguiendo sus instrucciones, sin usarlos para nada más y sin mezclarlos con los de ningún otro negocio.
El juego con premio es justo el caso contrario, y por eso se cuenta aparte: ahí quien decide qué se trata y para qué es MadridEnCarta, que responde como responsable. El bar elige el premio, lo entrega y comprueba el código; de los datos del jugador no dispone más allá del nombre y la foto que ve al dárselo.
6. Cómo se protegen
El acceso a los datos de cada negocio está restringido en la propia base de datos, no solo en la pantalla: cada negocio solo puede leer y escribir lo suyo, y el encargado de un bar no ve los datos de otro. Las conexiones van cifradas y las copias de seguridad se hacen de forma periódica.
7. Tus derechos
Puedes pedir acceso a tus datos, su rectificación o su supresión, la limitación del tratamiento, la portabilidad y oponerte a él. Basta con escribir a pricop.site@gmail.com indicando qué quieres ejercer. Se responde en el plazo máximo de un mes.
Si consideras que no se han atendido correctamente, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos, en www.aepd.es.
8. Menores
El servicio se contrata entre profesionales y no va dirigido a menores de edad. Consultar la carta de un bar no requiere identificarse ni facilitar dato alguno, a ninguna edad.
El juego de un bar tampoco va dirigido a menores: para guardar una partida hace falta una cuenta de Google, que exige tener la edad mínima que fija el propio Google. Cuando el premio sea una bebida alcohólica, la ley que prohíbe servirla a menores la cumple quien la sirve, que es el bar: el código solo se canjea en persona y en su barra, y por eso se canjea allí y no en el móvil.
9. Cambios en esta política
Si cambia algo relevante —un proveedor nuevo, una finalidad distinta— se actualizará esta página y, si te afecta como cliente, se te avisará. La versión aplicable es la publicada aquí en cada momento.
Última actualización: 20 de septiembre de 2026