Documentos legales
Condiciones del servicio
Qué se contrata, qué cuesta, cuándo se cobra, cómo se deja y qué se devuelve. Está escrito para que se entienda de una lectura.
1. Quién contrata con quién
El servicio lo presta David Emanuel Pricop, con NIF Y3458174T, que opera bajo los nombres comerciales MadridEnCarta y DNPricop. Los datos completos de identificación están en el aviso legal.
El cliente es un bar, restaurante u otro establecimiento de hostelería que contrata dentro de su actividad empresarial. Como no contrata como consumidor, no le son de aplicación los derechos que la normativa de consumo reserva a estos, y en particular el derecho de desistimiento de catorce días. En su lugar rige la garantía de devolución del punto 6, que se ofrece de forma voluntaria.
Cuando exista un contrato firmado por ambas partes, ese contrato prevalece sobre este documento en lo que difieran. Estas condiciones se aplican en todo lo demás.
2. Qué se contrata
La carta digital del establecimiento, publicada en una dirección propia dentro de https://madridencarta.es, y los códigos QR que llevan a ella. Hay dos formas de contratarla:
- La carta, en propiedad
- Tarifa: 350 €, pago único, sin cuota mensual: 175 € al firmar y 175 € cuando esté en tus mesas. Lista en una semana desde que nos das tu carta y tus datos.
- Bar al día
- Tarifa: 50 € de alta y 35 € al mes, con la cuota bajando cada año según el cuadro del punto 3. Lista en una semana, con la sesión de fotos dentro.
Lo que incluye cada plan está detallado en la página de precios. Los dos planes incluyen panel de control: los cambios de carta y de diseño los hace el propio establecimiento, sin coste y sin límite. El prestador monta la carta inicial y la deja funcionando. Solo se presupuestan aparte, y se facturan a 20 € la hora, las funcionalidades que el plan no incluya.
Los plazos de entrega cuentan desde que el establecimiento ha entregado todo lo necesario —la carta, los precios, las fotografías y los datos del negocio—, no desde la firma.
3. Precios y cobros
Todos los precios llevan el IVA incluido. El alta es un pago único que se cobra al contratar. La cuota mensual no empieza el día que se firma, sino el día que la carta está publicada y funcionando en el establecimiento: entre una cosa y otra hay días de montaje que no se cobran.
En La carta, en propiedad no hay cuota de ningún tipo, ni mensual ni anual. El precio se paga en dos veces —175 € al firmar y 175 € cuando esté en tus mesas— y con eso queda pagado todo lo que ese plan incluye, sin límite de tiempo. Lo que se contrate después, si se contrata, se presupuesta aparte y se acepta por escrito antes de hacerlo.
En Bar al día la cuota baja cada año y no vuelve a subir. Los importes son los del cuadro siguiente y se aplican solos, sin tener que pedirlo: cada tramo empieza al cumplirse el año desde que la carta quedó publicada.
- 1.er año
- 35 € al mes.
- 2.º año
- 26,25 € al mes.
- 3.er año y siguientes
- 20 € al mes, sin fecha de fin.
Los cobros se hacen a través de Stripe. El alta se paga en su pasarela y la cuota se renueva después de forma automática con el mismo método de pago, hasta que el establecimiento se dé de baja. Las facturas y el cambio de método de pago están disponibles en el portal de Stripe, al que se accede desde el panel.
Tarifa única. Los precios del punto 2 son los mismos para todos los establecimientos: no hay descuentos de entrada, ni tarifas que caduquen, ni precios distintos según cuándo se contrate. Si la tarifa general cambia en el futuro, el establecimiento será avisado por escrito antes de que le afecte, y podrá darse de baja sin coste ni preaviso si no la acepta.
Los establecimientos que contrataron con una tarifa anterior —de lanzamiento, o en un plan que ya no se comercializa— conservan el precio y las condiciones que se les comunicaron por escrito mientras el servicio siga contratado sin interrupción. Si se dan de baja y vuelven más adelante, entran con la tarifa vigente en ese momento.
4. Duración y baja
No hay permanencia ni preaviso. El establecimiento puede darse de baja cuando quiera, comunicándolo por cualquiera de las vías de contacto.
En Bar al día, la baja se hace efectiva al final del periodo mensual ya pagado. Hasta entonces el servicio sigue funcionando con normalidad. No se devuelve la parte proporcional del mes en curso, porque ese mes ya está prestado.
La carta, en propiedad no tiene baja porque no tiene cuota: una vez pagado, la carta sigue publicada sin plazo y sin nada que renovar. El prestador se compromete a mantenerla publicada mientras el servicio exista; y si algún día dejara de existir, se avisará con tres meses de antelación y se entregará al establecimiento, sin coste, su carta completa en un fichero utilizable —platos, precios, textos, alérgenos y fotografías— para que pueda llevársela a donde quiera. Los QR impresos seguirán el punto 7.
5. Impago
Este punto solo afecta a Bar al día: La carta, en propiedad no emite recibos mensuales. Si un recibo mensual resulta impagado, el servicio no se corta de inmediato: se avisa dos veces y se dan quince días desde el primer aviso para regularizarlo.
Pasado ese plazo sin pago, la carta se retira de internet y se aplica lo previsto en el punto 7. El servicio se restablece en cuanto se abona lo pendiente, sin coste de alta nuevo.
6. Devolución del alta
El alta cubre un trabajo de montaje que se hace una sola vez. Aun así, se ofrece esta garantía de devolución, contada desde el día en que se cobra el alta:
- Hasta el día 14
- Se devuelve el 100 % del importe del alta.
- Del día 15 al 30
- Se devuelve el 50 %.
- A partir del día 31
- El alta no se devuelve.
En La carta, en propiedad esta garantía se aplica sobre el primer pago, el que se hace al firmar. El segundo se cobra con la carta ya publicada y funcionando, es decir, con el trabajo entregado y a la vista.
La devolución se hace por el mismo medio de pago y no alcanza a las cuotas mensuales ya cobradas ni a los trabajos facturados aparte por horas.
7. Qué pasa con la carta y con los QR al terminar
Cuando el servicio termina, por baja o por impago, la carta deja de estar publicada. En La carta, en propiedad esto solo ocurre si lo pide el propio establecimiento o si el servicio deja de existir, en cuyo caso se aplica lo previsto en el punto 4.
Los códigos QR pegados en las mesas siguen existiendo y siguen escaneándose. Quien lo haga verá un aviso de que la carta ya no está disponible y, si el establecimiento ha facilitado una dirección nueva, se le llevará directamente a ella. Ese aviso se mantiene mientras el establecimiento no pida lo contrario.
Los datos y contenidos del establecimiento se conservan sesenta días por si decide volver, y después se borran. Las facturas se conservan cuatro años, como obliga la normativa fiscal.
8. Disponibilidad
Se compromete una disponibilidad de la carta pública del 99 % mensual, medida sobre cada mes natural.
Quedan fuera de ese cálculo:
- Las paradas de mantenimiento avisadas con antelación.
- Las caídas de los proveedores de infraestructura de los que depende el servicio, y las de la conexión o el dispositivo de quien consulta la carta.
- Las interrupciones causadas por el propio establecimiento o por fuerza mayor.
- Los periodos en que el servicio esté suspendido por impago.
9. Lo que pone el establecimiento
El contenido de la carta es del establecimiento y es él quien responde de que sea correcto: los platos, los precios, las fotografías y, muy en particular, la información de alérgenos, que debe ajustarse a los catorce del Reglamento (UE) 1169/2011.
El establecimiento se compromete a mantener esa información actualizada, a tener los derechos sobre las imágenes y textos que publica, y a custodiar las cuentas de acceso al panel, respondiendo de lo que se haga con ellas.
Los contenidos siguen siendo suyos en todo momento. Al contratar autoriza únicamente a alojarlos y mostrarlos dentro del servicio, mientras dure.
El panel se apoya en herramientas de inteligencia artificial para leer una carta en papel, proponer alérgenos, traducir al inglés y generar imágenes de platos. Lo que hacen y lo que no está en el punto 12, y ninguna de ellas cambia lo dicho aquí: lo que se publica es lo que el establecimiento ha confirmado.
10. Reservas de mesa
El establecimiento puede aceptar reservas desde su propia carta. Si lo enciende, es él quien fija cuántas plazas ofrece, en qué días y a qué horas, y quien se obliga a dar la mesa a quien la haya cogido: el cliente recibe la confirmación al momento y no hay ningún paso en el que el establecimiento la acepte después.
Cerrar un día en el panel deja de ofrecer huecos nuevos pero no anula las reservas ya dadas. Si el establecimiento no va a poder atender una, es él quien debe avisar al cliente; el sistema no lo hace por él y se lo recuerda antes de anularla.
Respecto de los datos de quien reserva, el establecimiento es el responsable del tratamiento y MadridEnCarta el encargado, en los términos del artículo 28 del RGPD y de la política de privacidad. Las reservas se conservan treinta días desde su fecha y se borran solas.
El envío de comunicaciones comerciales a quienes hayan reservado exige el consentimiento previo y expreso de cada cliente (artículo 21 de la LSSI). El formulario lo recoge con una casilla apagada, y solo se activa para los establecimientos a los que MadridEnCarta se lo habilita. De lo que se envíe al amparo de ese consentimiento responde el establecimiento, incluida la atención de las bajas.
El servicio de reservas se presta con la misma disponibilidad que el resto: la del punto 8. No se garantiza que un correo llegue a la bandeja de entrada del cliente, por lo que la fuente de verdad es siempre la lista del panel.
11. El juego con premio
El establecimiento puede poner un juego en su carta: quien bate el récord de la semana se lleva un premio. Si lo enciende, es él quien decide qué premio da, cuántos da como mucho cada semana, cuánto tiempo vale y desde cuándo se puede canjear, y es él quien lo entrega. El premio es suyo: MadridEnCarta pone el juego y lleva la cuenta, y no paga ni repone lo que el establecimiento haya prometido.
El código de un premio se canjea en persona y en su establecimiento, y lo acepta alguien de su personal desde el panel. Un premio caducado, anulado o ya canjeado no obliga a nada; darlo igual es decisión suya.
Nadie gana en su propia casa. El sistema no deja que el titular ni su personal ganen premios en su propio establecimiento, ni que nadie canjee el suyo: lo acepta otra persona del bar.
Respecto de los datos de quien juega, y al revés que en las reservas, el responsable del tratamiento es MadridEnCarta, en los términos de la política de privacidad. El establecimiento ve el nombre y la foto de quien gana —los necesita para dar el premio a quien es— y nunca su correo.
Si el premio es bebida alcohólica, servirla es cosa del establecimiento, y con ella la obligación de no servírsela a un menor. El canje es en persona y en su barra precisamente para que esa comprobación pueda hacerse.
El juego se contrata como servicio suelto y se enciende y se apaga desde el panel. Apagarlo quita el botón de su carta en el momento, sin necesidad de publicar; los premios que ya haya dado siguen valiendo hasta que caduquen, y se canjean igual.
12. Inteligencia artificial en la carta
Montar y mantener una carta se apoya en herramientas de inteligencia artificial. Se escribe aquí porque el establecimiento tiene derecho a saberlo antes de contratar, y porque en los cuatro casos decide una persona y no el sistema:
- Leer la carta que ya existe. Se sube una foto o un PDF de la carta en papel y de ahí salen los platos, los precios y las categorías del panel, para no teclearlo todo a mano. Lo que queda escrito se repasa antes de publicar.
- Proponer alérgenos. A partir del nombre del plato, el sistema propone cuáles de los catorce puede llevar. Es una propuesta: no se marca ninguna casilla sola y no se publica nada que el establecimiento no haya confirmado.
- Traducir la carta. La versión en inglés se genera con traducción automática, se identifica como tal en la propia carta y se puede corregir a mano desde el panel. La carta en español es la que prevalece.
- Generar imágenes de platos. Cuando un plato no tiene fotografía, el prestador puede facilitar una imagen generada. No es una fotografía del plato que se sirve: se entrega identificada como generada, el establecimiento la aprueba antes de publicarla y no se publica ninguna que no haya aprobado.
Nada de esto releva al establecimiento de lo que firma en el punto 9. La información de alérgenos que se publica es la que él ha confirmado, y es él quien responde de que sea correcta ante sus clientes y ante la Administración. Una propuesta del sistema no es una comprobación, ni un informe técnico, ni una ficha técnica de producto.
Las tres primeras —leer la carta, proponer alérgenos y traducir— las presta Alibaba Cloud (Model Studio) y funcionan en Singapur. Solo reciben el contenido de la carta —los textos y las imágenes que el establecimiento sube—, y nunca datos de clientes ni de reservas. El detalle está en la política de privacidad.
Las imágenes van por otro sitio y no pasan por la plataforma: las genera el prestador con una herramienta de terceros —hoy la de OpenAI— antes de subir la foto, y el establecimiento no manda nada a nadie para ello. Cambiar de proveedor, en cualquiera de los dos casos, es un cambio de estas condiciones y se anuncia como tal.
No existe ninguna decisión automatizada con efectos jurídicos sobre personas, en el sentido del artículo 22 del Reglamento (UE) 2016/679.
El establecimiento puede pedir por escrito que no se use ninguna de estas herramientas en su carta: entonces se teclea, se traduce y se fotografía a mano, sin coste añadido y con el plazo de entrega que eso requiera. La identificación de la traducción automática y el marcado de las imágenes generadas responden al artículo 50 del Reglamento (UE) 2024/1689.
13. Cambios en estas condiciones
Estas condiciones pueden cambiar. Cada versión se identifica por su fecha, y en el momento de contratar se registra cuál se aceptó. Un cambio no se aplica hacia atrás a un servicio ya contratado sin avisar antes al establecimiento.
14. Datos personales
El tratamiento de datos se explica en la política de privacidad. Para cualquier cuestión relacionada, la dirección es pricop.site@gmail.com.
15. Ley aplicable y tribunales
Estas condiciones se rigen por la legislación española. Para cualquier controversia, ambas partes se someten a los juzgados y tribunales de Madrid capital, renunciando a cualquier otro fuero que pudiera corresponderles.
Versión 2026-09-20 · Última actualización: 20 de septiembre de 2026